
Hace cuánto que no escribo!! Los tengo un poco abandonados, ya lo sé. Pero estoy, aletargada y un pelín confundida, pero estoy.
La cosa es que vengo peleando a brazo partido con mi mente, mi terca y obstinada mente. Tengo muchísima fe, pero para una mujer fáctica como yo, a veces las cosas se complican más de lo esperado. Necesito una recarga de baterías.
Lo pensé y lo pensé, pero finalmente me rindo a las evidencias: tengo que parar un poco la pelota y pensar la jugada, o mejor dicho, disfrutar del juego. Fuimos al padre Ignacio el otro día y la verdad, fue hermoso y conmovedor, como siempre, pero me quedaron varios interrogantes dando vuelta en mi cabecita y la boa constrictora que tengo entre sien y sien no deja de retorcerse y rumiar (aunque no sea mamífero, je). Y como quiero volver a vivir tranquila y disfrutar de mi vida de pareja, una de las condiciones es que me "desenchufe", cosa que no puedo hacer si sigo tan pendiente de todo.
Por eso, hasta fin de año me voy a tomar vacaciones mentales, pero de verdad, no como la otra vez que dije que lo iba a hacer y no lo hice. Voy a dejar a alguien de buen corazón encargada de la lista del padre hasta mi regreso, has el día en que vuelva para anunciar mi ansiado ++++ o mi hijito del corazón, quién sabe.
Desde ya, les agradezco, les agradezco infinitamente el apoyo, el amor, la comprensión y la buena onda. Sé que me va a ser mucho más fácil todo si sé que cuento con ustedes, y sé que así será.
Las quiero, los quiero!
Besos.
Gracias por leer y hasta la próxima.
Nati.